En el Hospital San Bernardo se realizó con éxito una cirugía de Parkinson

7 Nov 2022

La neurocirugía, que involucra un equipo interdisciplinario, busca recuperar la máxima autonomía posible y mejorar la calidad de vida de la paciente

 

El jueves 27 de octubre, en el Hospital San Bernardo, se realizó una cirugía de alta complejidad para que una paciente de Parkinson pueda mejorar su calidad de vida, ya que con la terapia farmacológica convencional no era suficiente y/o sufría reacciones adversas a la medicación.

La paciente ya fue dada de alta y actualmente se encuentra en el proceso de recuperación para evaluar la evolución.

“Después de la cirugía los pacientes mejoran mucho, aún con la estimulación apagada, pasadas las 4 o 6 semanas la inflamación va disminuyendo y allí prendemos el estimulador y analizamos cuál son los mejores parámetros para ese paciente”, relató Carolina Villa, médica especialista del Servicio de Neurología.

Al tiempo que añadió: “Hay que decir también que lamentablemente no todos los pacientes con Parkinson pueden operarse, pero intentamos que todos aquellos candidatos consigan las autorizaciones para hacerlo”.

“En este caso, con tan poco tiempo de posoperación, la paciente ya presentó notorias mejoras, con buena evolución y se logró bajar la dosis de la medicación”, concluyó la especialista.

El procedimiento consiste en la implantación de dos electrodos, uno de cada lado, en zonas definidas del cerebro, específicamente alguno de los ganglios basales, los cuales se conectan a una estimulador, similar a un marcapaso y que genera un estímulo eléctrico que permite modular la actividad de los núcleos cerebrales en cuestión.  La estimulación cerebral profunda (EPC) es ajustable, reversible y puede controlar de manera eficaz algunos de los síntomas más incapacitantes de la enfermedad de Parkinson como son el temblor, la lentitud y rigidez.

Las evidencias clínicas se resumen en las siguientes líneas generales:

  • Los pacientes experimentan una mejoría significativa de la función motora con la estimulación cerebral profunda.
  • Las decisiones terapéuticas individuales requerirán tener en cuenta la relación riesgos/beneficios entre el beneficio previsto para el paciente y la posibilidad de complicaciones quirúrgicas y reacciones adversas.

Con la formación de un equipo de trabajo en cirugía neurofuncional desde hace dos años es posible realizar en Salta la cirugía de Parkinson. En particular el Hospital San Bernardo cuenta un equipo multidisciplinario para poder llevarlo a cabo, conformado por la dra Carolina Villa del servicio de Neurología y del Servicio de Neurocirugía, los doctores William Velázquez y Carolina Montenegro en conjunto con la licenciada Daniela Romero.
En total ya son 4 los pacientes operados en la HSB de un total de 11 operados en la provincia.

En un consultorio específico para los trastornos del movimiento del Servicio de Neurología se asisten aproximadamente 200 pacientes con EP: en promedio entre 15 y 30 pacientes por semana.

Parkinson

La Enfermedad de Parkinson (EP) es un trastorno neurodegenerativo que afecta al sistema nervioso de manera crónica y progresiva. Es la segunda enfermedad más prevalente después del alzhéimer y pertenece a los llamados trastornos del movimiento.

Se estima que en Argentina hay más de 80 mil personas que la padecen. En general se manifiesta entre los 50 y 60 años, pero puede aparecer a cualquier edad, si bien es más frecuente en edades avanzadas, existen formas juveniles.

El diagnóstico se realiza en base a la historia clínica y exploración neurológica de la persona. También se pueden realizar pruebas complementarias para descartar otros posibles trastornos.

El síntoma principal en la EP es la lentitud en los movimientos, asociado a rigidez, temblor y trastornos de la marcha, pero en la mayoría de los pacientes se asocia a síntomas no motores tales como trastornos del sueño o el olfato, depresión, alteraciones en la función cognitiva y del sistema nervioso autónomo.

Si bien no existe actualmente un tratamiento curativo, existen muchos medicamentos para mejorar los síntomas de la EP y en consecuencia la calidad de vida de los pacientes. En última instancia, se evalúa el tratamiento quirúrgico con estimulación cerebral profunda (ECP).

La terapia de estimulación cerebral profunda (ECP) para los trastornos del movimiento ha adquirido aceptación y su uso clínico se ha extendido en los últimos años. La terapia ECP es una opción terapéutica esencial para los trastornos del movimiento y está incluida en las directrices de la Federación Europea de Sociedades de Neurología (EFNS, Eropean Federation of Neurological Societies) como recomendación para la enfermedad de Parkinson, el temblor esencial y las distonías primarias.

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