El Hospital San Bernardo incorpora un nuevo facoemulsificador, donación de la Fundación San Bernardo
El equipo cuenta con la tecnología más avanzada en facoemulsificación para cirugías de cataratas dentro del ámbito público de la Provincia.
Este facoemulsificador, adquirido gracias a las campañas anuales organizadas por la Fundación San Bernardo, es un equipo médico de alta tecnología destinado al Servicio de Oftalmología, donde será utilizado para cirugías de cataratas, una de las intervenciones más frecuentes que se realizan en el área. Su incorporación permitirá reducir la lista de espera de pacientes con la que actualmente cuenta la institución.
El dispositivo médico, de marca SOPHI (Swiss Ophthalmology Innovation), cuenta con un sistema suizo de última generación que emplea energía ultrasónica a través de una pequeña sonda para romper (emulsionar) el cristalino opaco y luego aspirarlo, permitiendo su sustitución por una lente intraocular (LIO) mediante una incisión mínima, rápida y sin puntos. Se destaca por ser compacto, móvil y seguro, con una estructura integrada altamente funcional que facilita el trabajo en quirófano y optimiza los tiempos quirúrgicos.
Incorporar al Servicio de Oftalmología un equipo con este tipo de tecnología permitirá reducir la lista de espera, operando a los pacientes en menor tiempo y disminuyendo el período de reposo post operatorio. “La lista de espera de pacientes para cirugías de cataratas actualmente va de seis meses a un año. Con su avanzada tecnología, este facoemulsificador nos permitirá triplicar el número de cirugías que se realizan por sesión, pasando de dos a seis u ocho intervenciones”, explicó el doctor Federico Dip, jefe del Servicio de Oftalmología del HSB.
El equipo permitirá actualizar la técnica quirúrgica, reemplazando la cirugía extracapsular, que actualmente demanda un tiempo quirúrgico de entre 40 y 50 minutos y una recuperación aproximada de un mes. Con este facoemulsificador, las cirugías pasan a durar alrededor de 15 minutos y requieren un menor tiempo de recuperación y controles postquirúrgicos menos frecuentes, permitiendo que el paciente retome sus actividades cotidianas dentro de los 10 a 12 días.
Por su parte, Pablo Salomón agradeció la colaboración de la comunidad y de la Fundación San Bernardo, y reforzó el compromiso de la institución con brindar una atención de calidad. “Esta incorporación forma parte de uno de nuestros principios más importantes: fortalecer los programas y servicios de nuestro Hospital con el objetivo de mejorar las prestaciones para nuestros pacientes. Este es un equipo que el Hospital y el Servicio de Oftalmología venían gestionando desde hace diez años, por lo que hoy es un orgullo poder concretar esta incorporación y poner esta tecnología al servicio de la comunidad”, finalizó el gerente.