La enfermedad de Parkinson no es exclusiva de la tercera edad

Aunque en general aparece después de los 65 años, en algunos casos puede hacerlo antes, por lo que es importante la consulta temprana ante síntomas de la patología. La enfermedad de Parkinson no es exclusiva de la tercera edad

El 11 de abril fue establecido como Día Mundial de la Enfermedad de Parkinson, trastorno neurodegenerativo crónico que, con el tiempo, se transforma en una incapacidad progresiva.

La fecha conmemora el nacimiento, en 1775, del médico e investigador británico James Parkinson, quien padeció la enfermedad y describió sus síntomas.

Características

La enfermedad de Parkinson es degenerativa, crónica y progresiva. Afecta al sistema nervioso central y, en concreto, a las estructuras del cerebro responsables de la coordinación motriz, el tono muscular y la postura.

Los síntomas más frecuentes son temblores, rigidez muscular, lentitud de movimientos y anomalía postural. Estos síntomas no son permanentes, sino que aparecen y desaparecen.

Si bien la enfermedad suele aparecer después de los 65 años, en algunos casos puede hacerlo mucho antes, por lo que no se la considera como una patología exclusiva de la tercera edad.

No es contagiosa y se considera que para que una persona la desarrolle intervienen diversos factores, como la genética, el ambiente, la vulnerabilidad neuronal y el envejecimiento.

Una de las características es la lentitud de la persona para iniciar, ejecutar y detener los movimientos voluntarios. Esto ocasiona dificultad para la marcha y el desarrollo de actividades de la vida diaria, como vestirse, comer, manipular cosas.

Este síntoma puede asociarse con rigidez y dificultad para flexionar y extender segmentos corporales, es decir partes comprendidas entre dos articulaciones. También puede haber temblor de manos, de una parte, o del total del cuerpo y alteraciones en la postura.

Previo a estos síntomas, pueden aparecer otros que se deben tener en cuenta para la consulta médica temprana: ansiedad, depresión, psicosis, demencia, alteraciones del sueño, trastornos cardiovasculares y gastrointestinales, trastorno del olfato.

Aún se desconocen las causas que generan la degeneración neuronal. La enfermedad no es curable, aunque existe tratamiento farmacológico para retrasar su progresión, mejorar los síntomas, evitar discapacidad y mantener la mayor independencia del paciente para desarrollar las actividades cotidianas. En algunos casos muy puntuales, se puede recurrir a una cirugía.

Además, en la etapa temprana es importante el ejercicio físico, la fisioterapia, mantener la actividad cognitiva y la interacción social con el entorno.

Hospital San Bernardo

En Salta, el hospital San Bernardo es el centro de referencia provincial para el tratamiento de pacientes con enfermedad de Parkinson. Cuenta con un servicio de Neurología en el que los profesionales trabajan para mantener a los pacientes activos y funcionalmente plenos, para mejorar su calidad de vida y mejorar el pronóstico de la enfermedad.

En la actualidad, el Consultorio de Parkinson realiza el seguimiento a más de 150 personas con la patología. En el año 2020, debido a las restricciones por la situación sanitaria, se recibieron 192 consultas de 90 pacientes, mientras que en el año anterior 121 pacientes realizaron un total de 522 consultas.

En el hospital, en el año 2019 se realizó por primera vez una cirugía de estimulación cerebral profunda a una mujer con enfermedad de Parkinson. La intervención permitió la reducción de los síntomas motores y con ello el mejoramiento de la calidad de vida de la paciente. Está previsto realizar próximamente tres cirugías de este tipo.

Para efectuar consultas con profesionales del servicio de Neurología, se debe solicitar turno a través de la línea telefónica gratuita 148.