Día Mundial para la prevención del suicidio

Día Mundial para la prevención del suicidio

“Las palabras amables pueden ser cortas y fáciles de decir, pero sus ecos son realmente infinitos”
Madre Teresa de Calcuta

La Organización Mundial de la Salud declaró cada 10 de septiembre como el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, con el objetivo de concienciar a nivel mundial que el suicidio puede prevenirse.

El suicidio es un problema que afecta de manera global a las familias, a las comunidades y a los países.

Afecta más a quien es vulnerable, que se agrava en contexto covid-19, personas con depresión, soledad no buscada, mujeres víctimas de violencia de género y menores víctimas de abusos, menores y acoso escolar, mayores y enfermedad, entre otros.

La prevención pasa por tener en cuenta que se trata de un problema social, no solo sanitario, del que tenemos que hablar para ahuyentar el tabú y el estigma que aún nos marcan.

Los factores de riesgo o señales de alarma son:

  • Cambios en la alimentación o en el sueño
  • Descuido de la apariencia personal
  • Aislamiento, alejamiento o tendencia a no relacionarme con los otros
  • Cambio notorio de la personalidad
  • Pérdida de interés en actividades que antes le resultaban placenteras
  • Quejas frecuentes en relación a sí mismo manifestando que es una mala persona o qué es una persona inservible
  • Indicios verbales de que ya nada le importa o de que se considera solamente un problema
  • Comienza a arreglar cosas pendientes o regalar pertenencias
  • Se despide de personas cercanas, queridas o comienza a retomar el contacto con personas que hace mucho no veía o con las cuales no hablaba
  • Tiene dificultades para comunicarse, expresar lo que está sintiendo o viviendo por eso tiende a callarse o directamente no hablar con nadie
  • Percepción baja acerca de su capacidad para resolver problemas.

También influyen las circunstancias externas denominadas situaciones gatillantes, como por ejemplo un duelo reciente, divorcio traumático, una vida familiar crítica, la jubilación, viudez reciente y enfermedades como cáncer, sida, etcétera.

Si observas algunas o varias de estas señales, trata de hablar con la persona, ofrecele tu ayuda y animala a pedir ayuda a profesionales.

Acerca de cómo preguntar es importante no tener miedo de hacerlo, no porque se haga la pregunta se va activar una acción.

  • Escuchar y mantener la calma.
  • No hacer juicios ni reclamos ni retar a la otra persona.
  • Hacer preguntas concretas, claras y siempre estar atentos a las señales de alarma mencionadas anteriormente.

La segunda acción tiene que ver con el persuadir, cabe aclarar que no se está intentando convencer a nadie ni realizando una intervención en crisis, la acción consiste en manifestar la posibilidad de acompañar, buscar el contacto con un profesional y que al menos considere posponer la situación o la decisión del suicidio.

La motivación tiene que estar basada en la intención de ayuda o sea intentamos contener a esa persona que siente que en ese momento el sentido de su vida se acabó.

Hay dos maneras de intentar persuadir a las personas: una es escuchando y la otra es explorando. En relación al escuchar significa brindarle un espacio de escucha atenta y respetuosa para que la motivación salga de esa persona no de nosotros, y explorar conlleva contemplar cuál es el nivel de preocupación que tiene esa persona, tratar de comprender cuál es el nivel de autoeficacia que posee para pedir ayuda, a su vez que tan capaz es de recibir la ayuda ofrecida por alguien más.  Podemos interactuar con dos preguntas específicas ¿Qué pasa si no pedís ayuda? y ¿Qué pasa si pedís ayuda y encontrás consuelo? siempre es importante cerrar con una pregunta esperanzadora que brinde una mínima expectativa.

En el persuadir vamos a focalizar en demostrarle a la persona que no la estamos juzgando, sino que intentamos escucharla, proponerle alternativas de apoyo profesional y ofrecernos a acompañarla a buscar atención especializada.

Finalmente, en el referir, la persona toma contacto con un profesional quien intervendrá facilitando una adecuada y rápida alianza, tratando de aliviar la angustia o tensión presente, reduciendo la posibilidad de que el paciente se culpe o actúe impulsivamente, facilitando la adhesión al tratamiento.

Informe completo de la Lic. en Psicologia Silvana Lopez.

Programa Comunitario. Hospital San Bernardo

Informe