Anestesiología: Reanimación hipotensiva en el paciente traumatizado

El médico anestesiólogo Jesús Arancibia expuso sobre la “Reanimación hipotensiva en el paciente traumatizado”, en el marco del Desayuno de Trabajo que organiza todos los meses el Comité Asesor de Docencia e Investigación (CADI) del hospital San Bernardo.

El tema propuesto por el Servicio de Anestesiología reviste especial importancia para quienes se desempeñan en la institución, que está considerada un centro de referencia para el NOA en el área de traumatología.

La exposición se llevó adelante en el marco de las actividades de actualización académica permanente que promueve el hospital San Bernardo, a través de la labor de la CADI. La actividad se realizó en el Salón Auditorio con gran asistencia de público, especialmente de médicos y enfermeros que se desempeñan en el Programa de Emergencias (Guardia). Cabe recordar que los Desayunos de Trabajo se realizan los terceros lunes de cada mes, entre marzo y diciembre.

En el marco de su ponencia, Arancibia mencionó el cambio de paradigma aplicado al concepto de reanimación y señaló que “está demostrado que muchas veces, una reposición agresiva de líquidos de forma precoz puede aumentar la pérdida de sangre en caso de hemorragia interna, al tiempo que altera los mecanismos compensadores”.

La exposición hizo hincapié en el concepto de resucitación tardía con fluidos, en el cual el periodo de hipotensión se prolonga deliberadamente restringiendo la terapia con fluidos hasta que la intervención quirúrgica logre la hemostasia definitiva. En ese sentido, la recomendación apunta a efectuar una “resucitación con control de daños”, que incluye:

  • Efectuar la cirugía de reparación de daños (parar el foco de sangrado)
  • Tolerar la hipotensión permisiva (excepto pacientes con trauma de cráneo)
  • Llevar a cabo una resucitación hemostática precoz y evitar la progresión de la cuagulopatía asociada al trauma.
  • Evitar enérgicamente la hipotermia.

Arancibia mencionó que “en los últimos 40 años vienen presentándose numerosos estudios científicos que avalan esta corriente”, entre los que destacó el que realizaron Bickell y Cols entre 1989 y 1994. “Esta investigación realizada sobre la evolución que tuvieron 600 pacientes con heridas penetrantes en el torso, demostró que la reanimación hipotensiva redujo tanto la mortalidad como las complicaciones post operatorias”.