61 Aniversario: Fechas con historia: La atención sanitaria en Salta

Por Melina Sola, Licenciada en Comunicación Social.

El Policlínico Regional San Bernardo se inauguró un 20 de febrero de 1960 en la presidencia de Arturo Frondizi, aunque había comenzado a construirse en la década anterior, durante el gobierno de Juan Domingo Perón, en el marco del plan sanitario elaborado por el Dr. Ramón Carrillo, quien desde el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social encaraba la tarea de desarrollar un sistema que lograra atender las necesidades de la población que habitaba el extenso territorio nacional.

El objetivo cuando se proyectaron este y otros policlínicos de la Argentina fue establecer hospitales para enfermos agudos, posibilidad que habilitaban los adelantos de la clínica médica, de la técnica quirúrgica, de la anestesia y la configuración de las especialidades de la medicina Anteriormente, los cuadros que afrontaban los hospitales estaban vinculados a enfermedades trasmisibles de naturaleza epidémica.

La celebración del 20 de agosto -que se confunde con la fecha de la fundación del hospital San Bernardo- está vinculada a la festividad religiosa por el día del santo que le dio el nombre, patrono tutelar no solo del centro asistencial sino también de la ciudad fundada por Hernando de Lerma en 1582, cuando fuera elegido por sorteo por los primeros vecinos que la habitaron.

Pero el 20 de agosto, además de ser una fecha importante para el Hospital San Bernardo, nos remite a otro aniversario trascendente entre las efemérides de salud en la provincia, en el que vale la pena detenerse. Fue en esa fecha, pero en 1805, cuando se fundó el primer hospital de la ciudad, llamado “de San Andrés”, ubicado en el predio del actual Convento San Bernardo. Su construcción estaba prevista en las leyes de Indias, que en 1575 habían consignado:

“Cuando se fundare o poblare alguna ciudad villa o lugar, se pongan los hospitales para pobres y enfermos de enfermedades que no sean contagiosas junto a las iglesias y por claustro de ellos; y para los enfermos de enfermedades contagiosas en lugares levantados y partes que ningún viento dañoso, pasando por los hospitales, vaya a herir a las poblaciones”.

Habían pasado 223 años de la fundación de Salta cuando se habilitó este primer hospital colonial, ubicado junto al templo religioso, que fue financiado con lo recaudado de rentas establecidas por disposiciones reales y algunas donaciones de vecinos de la ciudad. Estuvo a cargo de los religiosos de la orden de los betlemitas, ya existente en Mendoza y Córdoba.

Los primeros médicos fueron los Dres. Miln y Redhead, ambos ingleses, quienes debían atender algo más de 11 mil almas azotadas por distintas plagas. Para ello contaban con la ayuda de religiosos que oficiaban de “barberos”, como se conocía en esa época a quienes habían estudiado para realizar prácticas quirúrgicas y curaciones pero que no eran considerados médicos.

Con el Ejército del Norte arribó a la ciudad el primer médico de origen salteño, el Dr. Antonio Castellanos. En ese hospital fueron atendidos los heridos de la Guerra de la Independencia, incluidos los de la Batalla de Salta de 1813. Algunos años más tarde cerraría sus puertas por falta de fondos.

Hasta 1849, cuando se estableció el primitivo Hospital Del Milagro en una casa ubicada en la esquina de las actuales Belgrano y Balcarce, no hubo otra institución de salud en la ciudad. El hospital que actualmente lleva ese nombre comenzó a funcionar el 14 de abril de 1895, fundado por mujeres integrantes de la Sociedad Salteña de Beneficencia y las religiosas del Huerto.

Plan Ramón Carrillo

Varias décadas más tarde, el neurocirujano Ramón Carrillo -nacido en Santiago del Estero, recibido de médico en la Universidad de Buenos Aires y especializado en Alemania- desarrollaba un moderno plan de salud nacional desde el ministerio a su cargo, basado en el estudio de la experiencia norteamericana y europea, pero atendiendo las necesidades de una población que en su mayoría vivía en condiciones paupérrimas.

Durante su gestión entre 1946 y 1954 se crearon 230 establecimientos sanitarios de internación, 50 institutos de salud especializados, 3000 centros de salud, dispensarios (APS), 2 fábricas nacionales de alta tecnología sanitaria y se fundó EMESTA, la primera fábrica nacional de medicamentos. Las camas de hospitales pasaron de 66.300 en 1946 a 134.000 en 1954. Su legado científico y técnico, sus temas sobre salud pública y política, planificación y organización hospitalaria, medicina preventiva y legislación sanitaria, constituyeron parte de un ambicioso proyecto de reforma sanitaria que está resumido en las obras completas editadas por la Universidad de Buenos Aires en la década de 1970.

Entre los postulados de Carrillo se puede citar aquel que afirmaba que “la tarea de los higienistas no rendirá sus frutos si previamente no se consolidan las leyes obreras destinadas a dignificar la tarea en las fábricas y oficinas, a mejorar sus salarios, a ampliar los beneficios de las jubilaciones y pensiones que amparen a la familia”.

El aniversario de la Batalla de Salta en 1960

La inauguración del Policlínico Regional San Bernardo se produjo en el marco de los actos por el 147º aniversario de la Batalla de Salta, aquella en la que el Ejército del Norte al mando del General Manuel Belgrano derrotó a las tropas realistas que comandaba Pío Tristán.

Durante el acto de apertura del hospital, recibieron sus diplomas las enfermeras (nurses) egresadas de la Escuela de Auxiliares Sanitarios “Eduardo Wilde”, institución que más tarde derivó en la actual Escuela de Enfermería de la Universidad Nacional de Salta. La apertura del “moderno nosocomio” quedó plasmada en los diarios El Tribuno, El Intransigente y La Gaceta de Tucumán.

La ceremonia, transmitida por Radio Nacional Salta, fue encabezada por el gobernador de Salta, Bernardino Biella; el ministro de Acción Social y Salud Pública de la Nación, el Dr. Héctor V. Noblía, y el primer director del San Bernardo, el Dr. Heráclito Olaiz.

El diario El Tribuno del 21 de febrero de ese año reproduce algunos fragmentos del discurso de Noblía, quien recordó que la asistencia sanitaria en la ciudad de Salta comenzó a escribirse en 1782 en los terrenos adyacentes al Convento de San Bernardo, dos siglos después de la fundación de la ciudad:

“En nuestra América se fundaron, por imperio de las Leyes de Indias, que establecían su fundación, es decir en 1582, pero recién en el Siglo VIII, el 24 de septiembre de 1782, se ordenó su construcción definitiva en los terrenos adyacentes al templo de ´San Bernardo´.

Comenzó por llamarse oficialmente “San Andrés”, pero se lo conocía por su vecindad con la histórica ermita, con el nombre de “San Bernardo”. Su inauguración fue el 20 de agosto de 1805.

Durante toda la Guerra de la Independencia se lo utilizó como Hospital de Sangre, especialmente en la gloriosa Batalla de Salta, de la que hoy celebramos el 147 aniversario. Por falta de fondos tuvo que cerrarse el 13 de julio de 1819”.

El Tribuno detalló que la capacidad del hospital alcanzaba en 1960 las 450 camas y que los servicios asistenciales estaban conformados por Clínica Quirúrgica, Clínica Médica, Traumatología y Ortopedia, Otorrinolaringología, Oftalmología, Cardiología, Anestesiología, Transfusiones y Hemoterapia, Radiología y Fisioterapia, Farmacia, Laboratorio de Análisis Clínicos, Odontología y Laboratorio de Anatomía Patológica.

Asimismo, mencionó el funcionamiento del Servicio Social, que en forma conexa con la acción sanitaria tendría carácter social y estaría a cargo de las “visitadoras sociales”. “Esto tendrá por fin una labor educativa hasta el seno mismo de la familia, que comenzará con la internación del enfermo, siguiendo su curso de acuerdo al grado cultural y social del mismo, a fin de evitar el fracaso de los tratamientos aplicados al salir el enfermo del establecimiento”, consignó el artículo. En cuanto a la alimentación de los enfermos, se señalaba que estaría a cargo de “un cuerpo de dietistas, que confeccionarán de acuerdo a las indicaciones médicas, el régimen alimentario de cada enfermo.”

Entre los modernos equipos que se mencionaron figuran dos microscopios:

“Uno de ellos destinado a la investigación estrictamente especulativa, para la obtención de diagnósticos histo-patológicos, mientras que otro microscopio servirá para intervenciones quirúrgicas de especialistas en nariz, garganta y oídos, puesto que está dotado de un dispositivo especial que permite la obtención de fotografías de la zona a operarse.”

También aludió al equipamiento para la amplificación de imágenes radiográficas, con tecnología que reemplaza las placas radiográficas importadas, y la próxima adquisición de la llamada “Bomba de Cesium”, utilizada para la aplicación de radioterapia profunda, “un importante paso en el tratamiento de tumores”, según agregó la nota.

En tanto, El Intransigente destacó el anteproyecto de ley de creación de un “ente autárquico” para que dirija el policlínico, que oportunamente había sido enviado al Poder Ejecutivo Provincial y a la legislatura local. “Nos guía el propósito de salvaguardar para la posteridad el libre desenvolvimiento, la capacidad científica estipulada, en una palabra, dotar a Salta de un establecimiento que no esté sujeto a los vaivenes políticos”, apuntó Noblía.

El funcionario nacional también anunció en esa oportunidad una inversión de 120 millones de pesos en establecimientos de salud, similares al que inauguraba en Salta, y se refirió a la lucha antipalúdica y contra el mal de Chagas.

El artículo destacó la mención a la desigualdad en el reparto de las riquezas y su repercusión en la salud de la comunidad:

“Refiriéndose a la labor sanitaria explicó que hay en el país ricas zonas de producción donde sus pobladores están insuficientemente alimentados por hacer una dieta inadecuada de calorías, diciendo que también era medicina sanitaria el problema de la vivienda y condiciones económicas de la población”.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  • Carrillo, Ramón. Obras Completas I – Teoría del Hospital. Buenos Aires, Eudeba, 1973.
  • García A., Lorenzo. “La función sanitaria del hospital”. Anexo Obras Completas I – Teoría del Hospital. Buenos Aires, Eudeba, 1973.
  • Vergara, Miguel Ángel; Boletín del Instituto de San Felipe y Santiago de Estudios Históricos de Salta Tomo V Nº 17. San Bernardo de Salta, Ermita, Hospital y Monasterio, Librería San Martín, 1946.
  • Briones de Cáceres, María Teresa. “La enfermería de la Provincia de Salta (1910/1980) Universidad Nacional de Salta. Los primeros 4 Siglos de Salta. Una visión Multidisciplinaria. Salta, 1982.
  • Michel Ortiz, Raúl. Biografías Médicas de Salta (Argentina) 1500 a 1950. Salta, 1983
  • Superior Gobierno de la Provincia de Santiago del Estero, Comisión de Homenaje al Dr. Raúl Carrillo. Ramón Carrillo (Síntesis Biográfica) Santiago del Estero, 1972.
  • Tissera, Oscar Eduardo y Pereyra, Gonzalo. Carrillo, un profeta de la APS. El aporte del pensamiento y obra del Dr. Carrillo a la Atención Primaria de la Salud en la Argentina. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Psicología – Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires, 2020. Disponible en https://www.aacademica.org/000-007/38.pdf
  • Diario El Tribuno. “El Policlínico Regional ´San Bernardo´ Que Se Inaugura Marca Un Nuevo Rumbo en la Atención Sanitaria Salteña”. Salta, 21 de febrero de 1960.
  • Diario El Intransigente. “Se inauguró oficialmente el Policlínico San Bernardo”. Salta, 21 de febrero de 1960.
  • Diario La Gaceta de Tucumán. “El Dr. Noblía Presidió en Salta la Inauguración de un Hospital”. Tucumán, 21 de febrero de 1960.